Bizcochos marroquíes

Aprovechando que estamos en confianza voy a confesaros un vicio secreto. No sé si a vosotros os pasará igual pero soy adicta a la compra de productos gastronómicos (especialmente dulcerías) a distancia. Como lo leéis. Dulce típico que descubro en algún programa de televisión (España directo se lleva la palma), dulce que me entran unas ganas irresistibles de probar. Hay veces que, si tengo suerte, existe una página web o tienda online en los que hacerme con mi preciado tesoro; en otras ocasiones me toca hacer de investigadora para dar con el teléfono de alguna pastelería de un pueblecito perdido, llamar por teléfono al propietario y convencerlo de que necesito que me venda a distancia una caja de sus ricos dulces. Todo ello sin que crea que soy una loca jajajaja. Con esta técnica he comprado, entre otros, sobaos en el Valle del Pas, yemas en Aracena, borrachuelos de Sabiote, aceitadas de Carbajales de Alba, pastas de Rascafría, cerratinas de Villamuriel del Cerrato y bizcochos marroquíes de las concepcionistas franciscanas de Écija...y ¡Dios mio! como estaban esos bizcochos; bocados celestiales y nunca mejor dicho. Pues bien, el oro día encontré una receta de estos bizcochos y aunque, todo hay que decirlo, no son como los que preparan las monjitas para ofrecer por el torno quedan muy parecidos. El secreto es el punto de cocción exacto ya que si se pasan de horno perderán la textura húmeda que deben tener. Fuente de la receta: Andalucía Videorecetas. Espero que os guste.
Ingredientes:
2 claras de huevos.
10 yemas de huevo.
175 gramos de azúcar.
60 gramos de maizena.
Para el glaseado:
100 gramos de azúcar glass.
2 cucharadas soperas de agua.
Elaboración:
Comenzamos por montar a punto de nieve fuerte las dos claras. Seguidamente añadimos las yemas y seguimos batiendo. 
Incorporamos el azúcar y batimos a velocidad baja hasta que se integre bien.
Finalmente incorporamos la maizena batiendo a velocidad mínima y el tiempo justo para que se mezcle.
Vertemos la mezcla en un molde bien engrasado.
Horneamos unos 35 minutos a 180 grados (con el horno previamente precalentado). Una vez que el bizcocho haya enfriado vertemos sobre él el glaseado caliente. Para preparara el glaseado solo hay que calentar ligeramente el agua y disolver en ella el azúcar glas.
Esperamos a que el glaseado endurezca y ya tenemos lista la merienda.

Recopilatorio de recetas de Carnaval

Ayer fue el día en el que los Carnavales dieron el pistoletazo de salida en Águilas. Desde anoche, y hasta el próximo 4 de marzo, el pueblo se convierte en una fiesta sin fin; no en vano nuestros Carnavales están declarados Fiestas de Interés Turístico Internacional. La suelta de la Mussona, la batalla entre Don Carnal y doña Cuaresma, el pregón de la Musa, los impresionantes desfiles, la creatividad inagotable del Carnaval de la Noche, la divertida murga, el festival de Drag Queen y un largo etcétera de actividades hacen de nuestros carnavales una fiesta inigualable. Además, como toda fiesta que se precie, los Carnavales tiene su propio sabor: recetas, en su mayoría dulces, que son ideales para acompañar a la cuerva (bebida típica que sólo se elabora en estas fiestas y que está elaborada a base de vino, licores y fruta). Aquí os dejo un recopilatorio de algunas receticas de Carnaval. Espero que os guste.








Cuajada de Carnaval (típica de Granada)





 

Gusanillos de Carnaval o kalkals



Catagnole (Carnaval italiano) 



Chiacchere (Carnaval italiano)



Orejas de Carnaval 



Empanadillas dulces 



Flores

 



Tarta de compota de manzana y hojaldre

Esta tarta de hoy es tan rica como sencilla. Se prepara en un momento y el resultado es espectacular. Aunque puede comerse fría os recomiendo, si os decidís a prepararla, que la degustéis aún templadita porque su saber es mucho más rico. Yo hace unos meses que la probé por primera vez y fue para aprovechar una lámina de hojaldre que tenía en el frigo a punto de caducar. Desde entonces la he preparado en incontables ocasiones y nunca dura un asalto jajaja. Fuente de la receta: Webos fritos Espero que os guste.
Ingredientes:
1 lamina de hojaldre.
6 manzanas golden.
Mantequilla.
200 gramos de azúcar.
400 mililitros de agua.
Un poco más de azúcar para espolvorear.
Canela.
Elaboración:
Comenzamos preparando la compota de manzana (a mi me gusta hacerlo de un día para otra para que escurra bien, pero no es necesario). Ponemos en un cazo grande el agua con el azúcar y cuando empiece a hervir añadimos 3 manzanas peladas y cortada en dados. Dejamos cocinar unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo colocamos las manzanas sobre un colador y dejamos que escurra todo el caldo (el caldo no lo tiramos pues luego lo necesitaremos).
Con nuestra compota lista comenzamos a preparar la base de la tarta. Colocamos la masa de hojaldre sobre un papel, la pincelamos con mantequilla derretido y la espolvoreamos con azúcar. Seguidamente colocamos otro papel de hornear encima y le damos la vuelta a la base. De esta forma la cara que nos quedará sobre la bandeja de horno será la que hemos azucarado. Durante el horneado se caramelizará y quedará delicioso.
Sobre la cara de hojaldre que nos queda hacia arriba (recordad que no es la del azúcar) montaremos nuestra tarta. El primer paso es pinchar con un tenedor toda la superficie para evitar que suba. Repartiremos sobre ella nuestra compota de manzana (a mi no me gusta triturarla, simplemente la chapo un poquito con un tenedor).
Sobre la compota ponemos una capa de rodajas de manzana. Pincelamos con mantequilla derretida y espolvoreamos con azúcar y canela y horneamos a 190 grados unos 30 minutos o hasta que veamos que está doradita.
Mientras la tarta está en el horno ponemos en un cazo el almíbar que nos sobró de la cocción de la manzana y dejamos reducir. Al enfriar irá espesando y tomando textura de gelatina que será ideal para pincelar nuestro pastel antes de servir.
Y ya tenemos lista nuestra tarta para disfrutar de ella. Os la recomiendo.