Ajo colorao

Hoy comparto con vosotros una receta muy típica de Águilas. El ajo "colorao". Se trata de un guiso tradicional de pescadores que yo he adaptado a los gustos de mi familia, aunque siendo fiel a su esencia: patatas, musina fresca y pimentón de Murcia. Pese a tratarse de un plato muy sencillo os aseguro que su sabor, especialmente el de su caldo, es espectacular. Algo fundamental para que este plato sea un éxito es que el pescado sea muy fresco. Recuerdo, durante mi niñez, acudir con mi padre a la lonja para, con la intercesión de algún pescador amigo, seleccionar las piezas que minutos después mi madre limpiaba para ponerlas en la cazuela ¡Qué maravillosos recuerdos! 
Para preparar este ajo "colorao" he utilizado un pimentón que me hicieron llegar desde El Estante de Murcia, una tienda online en la que se pueden adquirir todo tipo de productos de alimentación gourmet y tradicionales de la Región de Murcia. Un lugar que, de verdad, os recomiendo si queréis descubrir todas las cosicas buenas que se producen y elaboran en mi tierra.

Ingredientes:
3 patatas medianas.
1 cebolla pequeña.
3 dientes de ajo.
Una buena rama de perejil.
2 tomates grandes y maduros.
Una cucharadita de comino.
Dos cucharadas soperas de pimiento molido.
Sal y pimienta.
4 musinas.
Un rape pequeño.
Un cuarto de almejas.
Medio kilo de gamba pequeña.
Agua.
200 mililitros de aceite de oliva.
4 ñoras o pimientos secos.
Elaboración:
Pelamos la gamba (puede ser gamba rota que es más económica pero siempre fresca) y con su cabeza y cáscara preparamos un fumé en aproximadamente un lito y cuarto de agua. Una vez listo este caldo lo ponemos en una olla y cocemos en él los tomates en cuartos, la cebolla entera, las ñoras sin las semillas y las patatas.
En un mortero picamos muy bien el ajo y el perejil. A esta picada le añadiremos el tomate que ya estará cocido y sin piel, la carne de la ñora o el pimiento choricero, el pimentón, los cominos y el aceite.
Toda esta picada se la añadimos al caldo donde tenemos las patatas y la cebolla. Incorporamos también el pescado troceado (rape y musina).
Dejamos cocinar y cuando falten unos cinco minutos para retirar añadimos las almejas. 
Cuando las almejas se abran apagamos el fuego. Un truco importante es añadir las gambas con el guiso ya terminado y que estas se cocinen con el calor residual, así quedarán mucho más jugosas.
Y listo, ya solo nos queda disfrutar de este delicioso guiso marinero.

Torta de la Virgen

Después de varios meses desconectada, hoy he decidido que es el momento de retomar este blog. Esta última etapa ha sido muy dura para mi. En solo dos meses he perdido a dos pilares fundamentales de mi vida: mi padre y mi madre.. Os pido perdón por haber desaparecido sin decir nada pero no me encontraba con ánimos y, además, siempre he pensado que este blog debía ser un lugar en el que trasmitir, como su nombre dice, "cosicas dulces" y se me hacía muy cuesta arriba ponerme delante del ordenador para escribir sobre algo tan amargo para mi. Pero poco a poco, y aunque aún sigo llorando por ellos, estoy volviendo a mi vida y este blog es parte de ella. Es más, este blog es una de las partes más maravillosas de mi vida, que me ayuda a evadirme y que me hace muy feliz así que, con la esperanza de que no me halláis olvidado,  aquí estoy de nuevo. Como no podía ser de otra manera retomo este espacio con una dulcería. Los que me seguís ya sabéis que me pierdo ante el dulce, como también lo hago ante mi querida Alpujarra granadina (mi segunda tierra pese a no haber nacido en ella). En esta receta se unen mis dos aficiones ya que esta torta de la Virgen es típica de Granada, donde se degusta el último domingo de septiembre coincidiendo con la festividad de la Patrona de la Ciudad. En su versión original va rellena de cabello de ángel y almendras pero yo he hecho mi versión con un relleno de cabello y Nutella. Espero que os guste. Fuente de la receta: Cocinando entre olivos. 
Ingredientes:
350 gramos de harina de fuerza.
150 gramos de harina de repostería.
175 mililitros de agua.
25 gramos de levadura fresca de panadería.
1 huevo.
10 gramos de sal.
40 gramos de manteca de cerdo.
40 mililitros de aceite de oliva virgen extra.
100 gramos de azúcar.
Ralladura de limón.
Cabello de ángel.
Nutella.
Canela y azúcar para espolvorear.
Elaboración:
En un bol mezclamos las dos harinas. Hacemos un volcán y vertemos en el centro la ralladura, la sal, el huevo, la manteca, el aceite y la levadura disuelta en el agua templada.
Amasamos bien hasta obtener una masa suave que dejamos reposar hasta que leve. Yo la dejé sobre dos horas.
Transcurrido ese tiempo dividimos la masa en dos. Estiramos una de las mitades y la colocamos sobre una bandeja. Cubrimos con la mezcla de cabello de ángel y nutella.
Estiramos la otra parte de masa y cubrimos. Espolvoreamos con canela y con una capa muy generosa de azúcar.
Volvemos a dejar nuestra torta ya formada en un sitio calentito para un nuevo levado. Yo la dejé otras dos horas. Transcurrido ese tiempo horneamos a 200 grados hasta que veamos que está lista. Y ya solo nos queda disfrutar de nuestra merienda.

Bizcocho de chocolate y Baileys

Hace unos días, haciendo un ejercicio de riesgo extremo me atreví a encender el horno de casa y preparar este bizcocho chocolateado no apto para niños por su elevada cantidad de Baileys. El atrevimiento mereció la pena, os lo aseguro, no tanto por el bizcocho que aunque rico he de confesar que no es de los mejores bizcochos de chocolate que he probado, lo que se llevó todos los aplausos y hasta la ola de mi familia fue la crema que lo recubre. Una delicia que en casa no nos importaría comernos a cucharadas. De hecho ya tengo en mente varias recetas utilizando esta maravillosa trufa al Baileys. Como consejo, si os atrevéis a prepararlo os recomendaría que hicieseis doble proporción de crema para abrir el bizcocho y una vez calado con un poco de almíbar rellenarlo a modo de tarta. yo tengo claro que el próximo lo prepararé así. Espero que os guste. Fuente de la receta: El nido de mamá gallina. 
Ingredientes:
Para el bizcocho:
150 gramos de mantequilla.
100 gramos de chocolate.
100 gramos de azúcar moreno.
100 gramos de azúcar blanca.
50 gramos de cacao.
180 mililitros de Baileys.
170 gramos de harina.
Un sobre de levadura 
3 huevos.
Para la crema:
200 gramos de chocolate de cobertura.
150 gramos de nata.
100 gramos de Baileys.
Una cucharada de mantequilla.
Elaboración:
Comenzamos preparando el bizcocho, para ello derretimos al baño maría la mantequilla, el chocolate, la nata y el baileys.
Retiramos del fuego y batimos hasta obtener una mezcla cremosa a la que incorporamos los huevos.
Incorporamos la harina y mezclamos hasta obtener una crema homogénea.
Vertemos la masa en un molde engrasado y horneamos a 160 grados durante 45 minutos.
Una vez que tenemos el bizcocho frío lo cubrimos con la ganache. Para elaborar la ganache (es mejor hacerlo con un día de anticipación) ponemos en un cazo el chocolate, la nata, el baileys y la mantequilla y disolvemos en el fuego sin que llegue a hervir. cuando tengamos la crema lista la dejamos enfriar en la nevera. Como os he dicho en la entrada yo prepararía doble cantidad de crea a fin de rellenar el bizcocho una vez calado de almíbar. Y listo.

Clafoutis de cereza

Aunque había oído hablar en muchas ocasiones de esta receta de origen francés no fue hasta que me la recomendó mi buen amigo Cristóbal, un cocinero de diez, cuando me decidí a prepararla. Si Cristóbal me la recomendaba era porque realmente merecía la pena prepararla. Me aseguró que pese a su sencillez el resultado final realmente era sorprendente así que aprovechando que tenía cerezas en casa me puse manos a la obra. Aunque la receta original insiste en la necesidad de hacerla sin deshuesar las cerezas yo soy de las comodonas a la hora de disfrutar de un postre así que opte por darle uso a maquinita deshuesadora y un periquete tenía lista mi tarta. Espero que os guste.
Ingredientes:
500 gramos de cerezas.
150 gramos de azúcar.
3 huevos 
60 gramos de harina.
200 mililitros de leche.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
Azúcar glas.
Elaboración:
Batimos hasta obtener una mezcla espumosa los huevos y el azúcar. Seguidamente añadimos la harina y, finalmente, la leche y el extracto de vainilla.
Sobre un molde engrasado distribuimos las cerezas y vertemos la mezcla encima. el molde debe ser finito.
Horneamos a 180 grados durante 40 minutos. Una vez frío espolvoreamos con abundante azúcar glas y listo.

Tarta de crema catalana

Hoy os trago una deliciosa tarta sin horno, ideal para preparar en verano sin tener que realizar esa "operación de alto riesgo" que supone encender el dichoso electrodoméstico con estas temperaturas que tenemos. Es sencilla de hacer y con un sabor estupendo. Yo la he preparado en versión reducida pero nada más probar la primera cucharada lamenté no haberla hecho mucho más grande jajaja. Espero que os guste la tarta y también este precioso cambio de look bloguero con el que mi queridísima amiga Mai me ha sorprendido. El otro día, mientras hablábamos por teléfono ella, pendiente siempre de todo y de todos, me dijo que el blog necesitaba una actualización y dicho y hecho. Se puso manos a la obra y me lo ha dejado así de bonito ¡Mi preciosa Mai, que maravilloso es todo lo que sale de tus manos! Sueño con el momento en que nos demos, en tus queridas Negras, ese abrazo que tanto tiempo llevamos prometiéndonos y al que tampoco puede faltar nuestra chica del Norte preferida ¿verdad, María Luisa? Fuente de la receta: Cupcakelosophy .
Ingredientes:
150 gramos de galletas Napolitanas
50 gramos de mantequilla
500 mililitros de leche
4 yemas
23 gramos de Maizena
100 gramos de azúcar
Piel de limón
Una tallo de canela
3 hojas de gelatina
Azúcar para espolvorear
Elaboración:
Comenzamos preparando la base de la tarta. Para ello picamos bien las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Forramos un molde desmoldable (el mio de 15 centímetros) y reservamos en la nevera.
Para preparar la crema comenzamos hirviendo 400 mililitros de la leche con la piel de limón y la canela (yo me olvide de comprar en rama y le puse en polvo).
Por otro lado batimos muy bien las yemas junto al azúcar y cuando estén espumosas añadimos la maizena que habremos disuelto en los 100 mililitros de leche que teníamos reservados.
En la leche que tenemos en el cazo disolvemos, una vez que ha hervido, la gelatina previamente hidratada.
Vertemos esta mezcla sobre el batido de yemas, azúcar y maizena que tenemos reservado. Sin dejar de batir en ningún momento para evitar que con la leche caliente se cocinen las yemas.
Volvemos a poner la mezcla al fuego hasta que hierva y la vertemos entonces sobre la base de galletas.
Reservamos la tarta en la nevera, mejor de un día para otro. Antes de servir, espolvoreamos con azúcar y quemamos con un soplete o unas placas.
Y listo. Ya sólo nos queda disfrutar de este rico postre.

Copas de mascarpone y frambuesas

En Águilas, como casi en toda España por lo que veo en televisión, el verano ya nos ha llegado de lleno y parece ser que para quedarse. Con las altísimas temperaturas que tenemos y este sol abrasador apetecen postres fresquitos y, sobre todo, de esos que se preparan bien rápido y sin necesidad de encender el horno. Estas copas de mascapone y frambuesas son un claro ejemplo. La frambuesa es una fruta que me apasiona, hasta hace unos años era misión imposible poder comprarlas en las fruterías de mi pueblo, sin embargo de un tiempo a esta parte las encuentro en todos sitios y durante todo el año así que en mi nevera siempre hay un par de cajitas. Espero que os guste.
Ingredientes:
250 gramos de queso mascarpone.
200 mililitros de nata.
2 claras.
150 gramos de azúcar glass.
Una tarrina de frambuesas.
8 galletas (tipo especulos)
2 cucharadas soperas de mantequilla.
Elaboración:
Comenzamos preparando la mousse de mascarpone. Para ello batimos el mascarpone, la nata y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
Agregamos las claras que previamente habremos montado a punto de nievo y mezclamos con movimientos envolventes. Reservamos.
En la base de una copa ponemos galleta picada mezclada con mantequilla derretida.
Sobre ella una capa de mousse de mascarpone.
Seguidamente, una buena capa de frambuesas machacadas con el tenedor.
Cubrimos con otra capa de mousse de mascarpone y dejamos enfriar en la nevera antes de degustar.

Brazo de naranja portugués

Cuando vi este postre en el precioso blog de Julia y sus recetas (un blog que sigo desde mis comienzos en este mundo y que aprovecho para recomendar a todo aquel que no la conozca tanto por los riquísimas recetas como por la encantadora Julia)no dudé un segundo en que tenía que prepararlo. Me pareció, viendo la foto y leyendo los ingredientes, una auténtica delicia. Además, al leer que era típico portugués me gustó doblemente porque me trajo a la memoria las maravillosas pastelerías del país vecino, con ese aire tan tradicional y esas vitrinas cargadas de deliciosa repostería...se me hace la boca agua al recordar mis desayunos en la maravillosa Lisboa. Sobre este brazo, he de decir que es una verdadera delicia con un sabor muy potente a naranja y una textura entre flan y pudin. Realmente recomendable. Espero que os guste.
Ingredientes:
6 huevos.
250 gramos de azúcar.
1 cucharada sopera colmada de Maizena.
250 mililitros de zumo de naranja.
Ralladura de una naranja.
Azúcar para rebozar.
Elaboración:
Batimos muy bien los huevos junto al azúcar y la ralladura de naranja.
Cuando tengamos una crema bien espumosa, añadimos el zumo de naranja exprimido en el que previamente habremos disuelto la maizena.
Vertemos la mezcla en una bandeja de 33x22 centímetros, forrada con papel y bien engrasada.
Horneamos a 160º (con el horno precalentado) durante 30 minutos. Una vez fuera del horno debemos desmoldar el bizcocho aún caliente sobre un paño de cocina que habremos espolvoreado con una generosa cantidad de azúcar. Debemos volcar el bizcocho como si de un flan se tratase y hacerlo con decisión y rapidez para que no se rompa. Una vez tengamos nuestra masa sobre el paño vamos liando como si de un brazo gitano se tratase.
Lo dejamos enfriar completamente en el frigorifico y servimos cortado en porciones. Listo para disfrutar.

Hornazo de romería

La receta de hoy procede de la enciclopedia Descubra España paso a paso, la tengo en casa desde hace más de treinta años y ayer por casualidad me acordé de este hornazo de romería que llevaba muchísimos años sin hacer así que, aprovechando que tenía algo de sofrito de tomate y atún en el frigo, me puse manos a la obra. En mi opinión el resultado final es más parecido a un brioche de relleno salado que al hornazo pero, en cualquier caso, en casa ha gustado mucho. La masa, si os decidís a prepararla en casa, es bastante dulce por lo que admite todo tipo de rellenos. Espero que os guste.

Ingredientes:
250 mililitros de aceite de oliva virgen extra.
La piel de un limón.
75 mililitros de aguardiente.
50 gramos de azúcar.
2 huevos.
75 gramos de levadura de panadero.
250 mililitros de leche.
750 gramos de harina.
Sal.
Relleno al gusto.
Elaboración:
Comenzamos calentando el aceite con la piel del limón. Cuando comience a hervir retiramos del fuego y dejamos templar. A continuación colocamos en un bol el aceite ya templado y sin la corteza de limón, el aguardiente, la leche, la sal, los huevos batidos y el azúcar.
Mezclamos bien y añadimos la levadura, volviendo a mezclar hasta que se disuelva la levadura. Incorporamos la harina amasando bien hasta obtener una masa elástica.
Tomamos porciones de la masa. Estiramos fina y colocamos sobre ella el relleno. Tapamos con otra porción de masa.
Dejamos reposar nuestros hornazos hasta que suban. Una vez que han levado los pincelamos con huevo batido y horneamos hasta que estén bien dorados.
Cuando se enfríen un poco estarán listos para degustarlos.