Flan estilo La Primera

Como ya sabéis sigo en pleno proceso de recuperación de mi operación de tibia así que la cocina de este blog sigue "prestada" a mi hija Rebeca. Ella es la que temporalmente elabora las recetas ya que, por nada del mundo, quería cerrar (aunque fuese temporalmente) este rinconcico que tantas alegrías me da. En esta ocasión comparto con vosotros un delicioso (y cuando digo delicioso prometo que no exagero) flan al estilo del restaurante La Primera. Aunque no he tenido el placer de probar el original si que he escuchado en numerosas ocasiones hablar de las maravillas del flan que Paco Quirós elabora en este restaurante madrileño; así que cuando Rebeca me dijo que era la receta que iba a preparar para el blog esta semana mi mente dio saltos de alegría (todos los que mi pierna recién operada aún no me deja dar). Es posible que los más puristas consideren que esto no es un flan de huevo y no seré yo quien diga que lo sea pero os aseguro que una vez que lo probéis caeréis rendidos ante su sabor. Espero que os guste.  Fuente de la receta: Gastronotas de Capel. El País
Ingredientes:
500 mililitros de leche entera.
500 mililitros de nata.
100 gramos de leche condensada.
4 huevos.
2 yemas.
150 gramos de azúcar.
Una rama de canela.
Media cáscara de un limón.
Media cáscara de una naranja.
Caramelo líquido.
Elaboración:
Colocamos en un cazo la leche, la nata, la leche condensada, el azúcar, las cáscaras de limón y naranja y la canela.  Dejamos la mezcla a fuego muy muy muy suave al menos durante media hora. Transcurrido ese tiempo apagamos el fuego y dejamos infusionar la mezcla al menos un par de horas.
En un bol batimos los huevos y las yemas.
Incorporamos la mezcla de leche y nata que teníamos reservada y volvemos a mezclar bien.
Reservamos la mezcla 12 horas en la nevera. Este paso es fundamental para obtener después el sabor y la textura deseadas. Transcurrido ese tiempo vertemos la mezcla en unas flaneras en las que habremos colocado una cantidad generosa de caramelo.
Metemos las flaneras al horno al baño María a 150º durante 75 minutos. 
Dejamos reposar un mínimo de seis horas en la nevera antes de servir y listo.

Torrijas al estilo Moulin Chocolat

Como sabéis sigo recuperándome de mi operación de tibia. Ya voy algo mejor aunque sigo sin poder estar en otra posición que no sea acostada por lo que de momento la cocina sigue siendo terreno vedado para mi. Suerte que mi hija Rebeca sigue encargándose de ella y no ha querido que pasásemos esta Santa Santa sin disfrutar de las tradicionales torrijas. En esta ocasión las ha preparado siguiendo la receta de la famosa pastelería madrileña Moulin Chocolat. Una torrijas realmente deliciosas que tienen la peculiaridad de estar bañadas, en lugar de en leche, en una crema inglesa cruda que se cocina al freir la propia torrija en el aceite bien caliente. Os aseguro que el resultado es sorprendente y bien merece la pena prepararlas aunque sean un poquito más laboriosas que las tradicionales. Además, en esta ocasión ha preparado también un pan brioche enriquecido con mantequilla y huevos que aporta un sabor y una textura fantástica. Fuente de la receta Moulin Chocolat y El invitado de invierno.
Ingredientes:
Una barra de 600 gramos de pan brioche (pronto daré la receta).
400 mililitros de leche entera.
200 mililitros de nata.
6 yemas.
100 gramos de azúcar.
Una cucharadita de Maizena.
Una cucharada de vainilla en pasta o una vaina de vainilla.
Huevos para rebozar.
Aceite de oliva virgen extra suave para freir.
Azúcar y canela para rebozar.
Elaboración:
La noche de antes de preparar nuestras torrijas cortamos las rebanadas de pan bien gorditas. Las colocamos sobre una rejilla y las dejamos, sin cubrir con nada. El objetivo es que resequen y así empapen mejor la crema.
Preparamos nuestra crema. Para ello colocamos en un bol la leche, la nata, el azúcar, la vainilla y las yemas y mezclamos bien. Tomamos un par de cucharadas de la mezcla y disolvemos en  ellas la maizena, incorporando de nuevo al recipiente. Mezclamos bien. En una fuente colocamos bien extendidas las rebanadas de pan y vertemos sobre ellas nuestra crema inglesa cruda. Debemos dejarlo hasta que la empape toda, más o menos una hora aunque esto dependerá del tipo de pan que uséis.
Seguidamente pasamos las rebanadas de pan por huevo bien batido.
Freímos en aceite bien caliente hasta que nuestra torrija se quede doradita. 
Finalmente se reboza de forma generosa en azúcar y canela y ya solo nos queda disfrutar. Nos olvidamos de hacer la foto del corte y me ha dado mucha rabia porque el interior es blandito y muy muy cremoso.

Baklava de chocolate

Cuando hace seis años visité Turquía quedé totalmente fascinada por ese país: los amaneceres en la Capadocia acompañados de una taza del tan popular té de manzana, el aroma inigualable del Bazar de las especias, la atrayente danza de los derviches, el regateo en los innumerables puestos del Gran Bazar, ese maravilloso café entre las lápidas del famoso Café Pierre Loti, el bello atardecer dorado sobre el Bósforo, la majestuosa Santa Sofía...aunque entre todo ello hubo algo que realmente me atrapó. Fue el Barrio de Eyüp. Eyüp es una de las zonas más conservadoras de Estambul y donde la tradición musulmana se vive con más intensidad; una zona en la que el turismo no está tan masificado como en otros barrios de Estambul y donde el tiempo parece haberse parado. Fue precisamente allí donde una mañana de domingo, mientras los pequeños desfilaban camino al Mausoleo ataviados con trajes tradicionales para festejar su inminente circuncisión, disfrutamos de unas deliciosas Baklavas de chocolate que hoy, rememorando aquel precioso viaje, he querido preparar en el blog (Fuente de la receta Dulce sentimiento).Y como de viajes estamos hablando, aunque este es bastante menos dulce, tengo que comentaros que en mi última escapada a tierras alpujarreñas di un traspiés que terminó conmigo en el hospital con una tibia rota de cuya operación, la pasada semana, aún me estoy recuperando. De momento el médico me ha mandado reposo absoluto así que tengo a mi hija Rebeca encargada de las publicaciones del blog. Es por eso que en unas semanas no me veréis demasiado por vuestras cocinas aunque prometo ponerme al día de todas las delicias que seguro estáis preparando cuando mi pierna y me médico me permitan estar sentada delante del ordenador. 
Ingredientes:
15 láminas de pasta filo.
400 gramos de nueces peladas.
170 gramos de chocolate negro.
100 gramos de mantequilla.
75 gramos de chocolate negro derretido.
60 gramos de azúcar moreno.
1 cucharadita de canela.
Para el almíbar:
120 mililitros de agua.
2 cucharadas soperas colmadas de miel.
70 gramos de azúcar moreno.
Elaboración:
Comenzamos por triturar las nueces y picar el chocolate (aunque esto va en gustos, quedará más ricos si no está triturado en exceso y se notan los trocitos). Lo mezclamos con el azúcar y la canela y reservamos. Estiramos la masa fila en una bandeja de horno. Debemos poner cinco capas de masa, pincelando de forma generosa con mantequilla derretida. La última capa, además de con la mantequilla, la pincelamos con el chocolate derretido.
Tras colocar estas cinco capas de filo barnizadas añadimos la mitad de la mezcla de nueces y chocolate que tenemos reservada.
Repetimos de nuevo la operación: cinco capas de masa, pincelando de forma generosa con mantequilla derretida. La última capa, además de con la mantequilla, la pincelamos con el chocolate derretido y vertemos la mezcla de nueces y chocolate que nos queda.
Finalmente cubrimos de nuevo con cinco capas de masa, pinceladas todas ellas con mantequilla. Cortamos el baklava en porciones y horneamos a 180º unos 30 minutos, pasado este tiempo cubrimos con papel y horneamos 15 minutos más. Mientras se esté horneando el baklava preparamos el almíbar mezclando todos los ingredientes y llevándolos a ebullición.
Sacamos el baklava del horno y cuando aún esté caliente vertemos sobre el mismo todo el almíbar que debe estar bastante tibio.
Esperamos un par de horas, o mejor de un día para otro, y listo.

Flan parisien

Hace algún tiempo, en un programa de televisión sobre repostería francesa descubrí este "flan parisien", una crema horneada que, aseguraban, es muy tradicional en las bellas pastelerías de la capital francesa. Me pareció muy tentador y hace unos días, aprovechando unos magníficos huevos de gallinas felices que había comprado, decidí prepararlo. El resultado es este que veis aquí, un postre de textura similar a la tarta de queso y con un sabor que recuerda a la crema pastelera. La receta es del famoso chef Michalak, afamado y televisivo pastelero que en los últimos años se ha convertido en toda una institución de la dulcería francesa. Espero que os guste.
Ingredientes:
200 mililitros de leche.
250 mililitros de nata.
125 gramos de azúcar.
100 gramos de yema de huevo.
50 gramos de maizena.
Elaboración:
Comenzamos batiendo muy bien el azúcar, junto a las yemas y la maizena.
Incorporamos seguidamente la leche y la nata.
Pasamos la mezcla a un cazo y la ponemos a fuego suave sin dejar de remover hasta que espese.
La vertemos en un molde engrasado de 18 centímetros y, cuando esté frío, dejamos reposar como mínimo una hora en la nevera.
Transcurrido ese tiempo, horneamos a 170º con el horno precalentado durante 15 minutos o hasta que veamos que se forma la capa tostada en la superficie. Dejamos enfriar y antes de servir volvemos a refrigerar como mínimo una hora.

Rugelach

Los rugelach son unas galletas enrolladas tradicionales de la repostería judía, más concretamente de la comunidad judía de la Europa del Este. Originariamente se consumían en la celebración de la Hanukkah aunque, según he podido leer, en la actualidad se consumen durante todo el año; algo que, por otro lado, no me sorprende lo más mínimo ya que os aseguro que son deliciosas. Partiendo de una masa elaborada con queso crema, los rugelach pueden presentarse en cientos de versiones, tanto como nuestra imaginación nos permita a la hora del relleno. Se trata de una elaboración muy sencilla aunque, eso sí, con una masa que requiere mucho frío para poder trabajarla. Espero que os guste. Fuente de la receta: El sabor de Israel. 
Ingredientes:
225 gramos de queso crema.
225 gramos de mantequilla.
50 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
Una cucharadita de pasta de vainilla (opcional).
225 gramos de harina.
Relleno 1:
Mermelada de naranja amarga.
Pepitas de chocolate.
Relleno 2:
Mantequilla.
Azúcar.
Canela.
Nueces.
Elaboración:
Batir bien la mantequilla, que debe estar en pomada, y el queso crema.
Añadir la pasta de vainilla, el azúcar, la pizca de sal y la harina que habremos tamizado previamente.
Una vez tengamos lista nuestra masa, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar, como mínimo, 24 horas en la nevera. Transcurrido ese tiempo dividimos la masa en tres porciones iguales, la estiramos muy finita en piezas redondeadas y colocamos el relleno sobre ella.
Cortamos la masa en doce porciones (como si de una pizza se tratase) y la enrollamos sobre si misma. 
Pincelamos cada pieza con huevo batido y lo espolvoreamos de azúcar y canela. Horneamos a 170 grados unos veinte minutos o hasta que veamos que están doraditos. Y listo. Ya tenemos nuestras deliciosas galletas.







Funnel cake (pastel de embudo)

El pasado sábado finalizaban, oficialmente, los Carnavales de Águilas. La Quema de Don Carnal, un simbólico acto en el que Doña Cuaresma, representante de la rectitud y el decoro, vence a Don Carnal, espíritu de la fiesta, ponía fin a la que es la fiesta más importante para los aguileños, no en vano desde 2015 cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Nuestros desfiles se prolongan durante más de cinco horas y, claro, durante las mismas es necesario ir reponiendo fuerzas con alguna dulcería. En esta caso preparé por primera vez, y no será la última, estos originales Funnel Cake, tradicionales, según pude leer, de las fiestas de Carnaval en EEUU. Espero que os gusten.
Ingredientes:
300 gramos de harina.
30 gramos de azúcar glas.
1 huevo mediano.
320 mililitros de leche.
1 cucharadita de levadura en polvo.
1 cucharadita de pasta de vainilla (opcional).
2 cucharadas de anís dulce.
Una pizca de sal.
Aceite de oliva virgen extra suave para freir.
Azúcar glas para rebozar.
Elaboración:
Batimos en un bol todos los ingredientes líquidos y vamos añadiendo poco a poco todos los secos tamizados. 
Vertemos toda la mezcla en un biberón. Cuando el aceite esté caliente vertemos nuestra masa con el biberón en forma de espiral. En apenas un minuto estará doradita y podremos sacarla del fuego. Si al verterlo en el aceite vemos que la masa se separa y que no nos queda con esa forma de nido será porque la masa nos ha quedado demasiado líquida por lo que habrá que añadirle un poco más de harina.
Una vez fritos los rebozamos en azúcar glas y listo.

Hojuelas

En Águilas ya es Carnaval, fiesta declarada de Interés Turístico Internacional, y aunque no será hasta el domingo cuando den comienzo los desfiles, estos días se suceden ya numerosos actos que empiezan a preparar el ambiente de la que es nuestra fiesta más importante. Y como toda fiesta que se precie también tiene su lado más dulce, necesario para reponer fuerzas. En casa ya hemos comenzado con la dulcería carnavalera y ayer preparamos unas deliciosas hojuelas ¡estupendas para acompañar un chocolate caliente! En esta ocasión la receta es de mi querida Julia, del blog Julia y sus recetas, un lugar que os recomiendo porque tanto ella como sus recetas son una maravilla. Espero que os guste. 
Ingredientes
200 gramos de harina.
2 huevos.
1 medida de huevo de aceite de oliva virgen extra suave.
1 medida de huevo de anís dulce.
Aceite de oliva virgen extra suave para freir.
Azúcar para rebozar.
Elaboración:
Batimos ligeramente los huevos (que habremos de cascar sólo por una punta para que el cascarón nos sirva de medida) y añadimos el aceite y el anís.
Agregamos seguidamente la harina y amasamos bien. Si es necesario podremos añadirle un poco más de harina hasta lograr una masa manejable.
Una vez tengamos lista nuestra masa tomamos pequeñas porciones que estiramos muy muy finas y freímos en abundante aceite.
Rebozamos en azúcar y listo. Ya tenemos nuestras hojuelas listas.

Monjavina, almoixavena o chachinosa

Hace muchos años, cuando los únicos blogs de cocina que conocía eran los de anillas en los que escribir las recetas, solía preparar una receta que por aquel entonces yo conocía como chachinosa. Mi amiga Pilar, heladera de Ibi que durante los veranos regentaba una heladería aguileña junto a su maravillosa familia, solía prepararla mucho y fue ella quien me pasó la receta. Pasó el tiempo, y sin saber aún la razón dejé de prepararla hasta que hace unos días en un grupo de Facebook llamado Gastronomía Alpujarreña, otra amiga llamada Conchi publicó la foto de un postre de nombre monjavina que había preparado y cual fue mi sorpresa al descubrir que era el mismo, aunque con otro nombre, que tantas veces había preparado. Fue verlo y ponerme manos a la obra. Resultó tan rica como siempre y por eso he decidido compartirla con vosotros. Espero que os guste.
Ingredientes:
Un vaso (250 mililitros) de agua.
Medio vaso de aceite de oliva suave.
La piel de una naranja.
Un vaso de harina.
5 huevos.
Azúcar.
Canela.
Un poquito de manteca de cerdo.
Elaboración:
Ponemos en un cazo el agua, el aceite y la piel de naranja y llevamos a ebullición.
Cuando rompa a hervir, apartamos del fuego, retiramos la piel de naranja y añadimos de golpe la harina sin dejar de remover.
Dejamos entibiar y agregamos los huevos bien batidos.
Vertemos la masa resultante sobre la bandeja de horno forrada con papel.
Espolvoreamos con una capa muy generosa de azúcar y canela y colocamos sobre ella unas puntitas de manteca de cerdo.
Horneamos a 200 grados durante aproximadamente 30 minutos o hasta que veamos que está dorada y listo. Yo la he acompañado de un delicioso chocolate Valor al 70% de cacao que hace unos días me hicieron llegar a casa. Gracias a Valor he podido probar el de naranja y el de sal y caramelo y aunque los dos están deliciosos, el de sal y caramelo es puro placer, como dicen en su anuncio.